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viernes, 15 de noviembre de 2013

Albert Camus agradece la labor de su maestro



Premiado con el Nobel Albert Camus se acordó de quién guió su camino en los primero pasos de su vida. Su madre y su maestro de primaria, significativo.Es una carta escueta que para los que amamos la profesión lo puede decir todo....9 renglones, 155 palabras capaces de dar sentido a todo.

París, 19 de noviembre de 1957
Querido señor Germain:
Esperé a que se apagara un poco el ruido de todos estos días antes de hablarle de todo corazón. He recibido un honor demasiado grande, que no he buscado ni pedido. Pero cuando supe la noticia, pensé primero en mi madre y después en usted. Sin usted, sin la mano afectuosa que tendió al niño pobre que era yo, sin su enseñanza no hubiese sucedido nada de esto. No es que dé demasiada importancia a un honor de este tipo. Pero ofrece por lo menos la oportunidad de decirle lo que usted ha sido y sigue siendo para mí, y de corroborarle que sus esfuerzos, su trabajo y el corazón generoso que usted puso en ello continúan siempre vivos en uno de sus pequeños escolares, que, pese a los años, no ha dejado de ser un alumno agradecido. Un abrazo con todas mis fuerzas,
                                                                                 Albert Camus


miércoles, 23 de octubre de 2013

El colegio: un lugar de poder.



Los que amamos el misterio sentimos cierta debilidad hacia los llamados lugares de poder. Sitios, que por su historia más o menos reciente los hacen diferentes del resto. Hay quién los llama lugares de energía, puertas de entrada o simplemente lugares mágicos.

Después de una breve pero intensa conversación con el abuelo de un alumno desde hoy me atreveré a decir algo que siempre supe: todas las escuelas del mundo son suceptibles de ser Lugares de Energía (a raudales y sin contención), Puertas de Entrada a la Vida y emplazamientos que por su Poder evocan a la Magia.

Es un abuelito de esos que llevas viendo años. Que ha ido acompañando nieto tras nieto de sus diferentes hijos hasta que se han hecho lo suficientemente mayores para llevarse y recogerse solos. Se ve que todavía tiene alguno que le necesita.

Espontáneamente y desde la confianza de la repetición la charla la he  empezado así:

Yo: -"Vaya, cuánto trabajo dan los nietos, ¿verdad?"
Él: -"La verdad es que sí"
Yo: -"A ver el día que ya vienen todos solos y le dejan un poco tranquilo, jejeje".
Él: -"No, si a mí me gusta".
Yo:-"Claro, los nietos tiran...Dicen que a veces más que los hijos".
Él: -"No,no...también. Quiero decir que a mí me gusta venir al colegio. Me llena de energía este ratito de ver a los chavales saltar, correr, sus caras, el ruido del patio. Me trae recuerdos y disfruto."
Yo: -"Jejejeje....Pues casi que cuando no haga falta seguirá visitándonos".
Él: -"Sí... Ojalá.". (En su mirada y tono se adivinina la incertidumbre de cierta cuenta atrás. Esa que el reloj biológico desencadena en el fuero interno de los hombres).

Servidor lo ha vivido como un regalo de la profesión, que todavía se agradece más en estos tiempos convulsos y de incertidumbre.No todos los días uno cae en la cuenta de que acude y vive al amparo de un lugar con tanta energía positiva, ni le recuerdan que sólo basta con apreciarla para llevársela consigo.

Gracias caballero.

N.B - Si te ha gustado esta entrada te recomiendo que pinches en este enlace : HÉROES DEL SILENCIO


sábado, 12 de octubre de 2013

¿Qué es para tí lo mejor de ser padre?

@ eMaestro-Fácil pregunta, complicada respuesta, o no. Es la oportunidad que te da la vida de volver a vivir y sentir emociones, pensamientos y sensaciones de antaño a través de los ojos de tu hijo. Es impagable tener la certeza en su globalidad de lo que hay detrás de una mirada, porque años atrás se transitó por ahí mismo. Gracias. Lo mejor de ser padre es la gratitud. #lomejordeserpadre

miércoles, 9 de octubre de 2013

La caja de cartón




Cuentan de mi infancia que unas Navidades me regalaron un camión remolque de juguete que por aquel entonces era, por lo visto, lo más de lo más. Cuatro mil pelazas de las de antes costó el caprichito de mi padre, porque a estas alturas de la vida uno ya sabe de qué va la vaina ;)  . Debía de ser más para él que para mí.

Ante tales expectativas, los dos primerizos se prepararon para el acontecimiento con posición privilegiada y cámara en mano. Todo parecía ir según el guión: despertar inquieto, agitación ante el árbol y... ... Quizás la primera sorpresa fue comprobar cómo dejaba el monstruoso paquete para el final.

-" Será que se deja lo mejor para el final". Justificó mi madre como suelen hacer todas las madres del mundo. -"Ya verás ya, cuando lo abra".

Y lo abrí. Dicen que miré durante unos segundos el flamante remolque. Me mostré dubitativo; y al cabo de unos segundos me puse a jugar con la caja del camión como si fuera un camión en vez de con EL camión. Lo más curioso del asunto es que, según cuentan, el juego continuó en esos términos días y días después. Que estando la caja mugrienta no había manera de deshacerse de ella... y que el camión jamás lo elegí para jugar. Ni una sola vez.

Creo que sólo los ojos de un niño pueden ver todas las posibilidades de una caja de cartón.
El video es precioso.

miércoles, 4 de abril de 2012

Mingote y trazos de mi pasado


Como ya he contado alguna vez por aquí, de mi padre me viene la afición a la dibujo humorístico (y mucho más que eso). De mi infancia, uno de los recuerdos más vivos que tengo es el de tropezarme en casa, en casi cualquier rincón, con libros recopilatorios de humor gráfico. Principalmente de Forges y de Mingote. Así que todavía hoy, alrededor de las viñetas se me juntan dos emociones, la de un placer aprendido desde la cuna por un lado (una herencia casi genética), y la de la amable nostalgia de un tiempo feliz pasado. Descanse en paz maestro y reciba mi agradecimiento por la parte que le toca.

jueves, 8 de marzo de 2012

Adiós, mi amor...


Hay momentos de esta profesión que no están pagados... bien por malos ;), o bien por extarordinarios. Hoy, en mi clase ha sucedido uno de estos últimos. He sido testigo de un gesto que creo no olvidaré jamás en mi vida. Paso a relatarlo.

9:35 AM- "Toc,toc.." (Llaman a la puerta, nosotros estamos en asamblea matutina).

-"Adelante..."
-" ¡Ah! ¡Hola profe!...¿Se puede?".
-"Pasa, pasa no te quedes en la puerta; estás en tu casa". Le digo.
-"Ni que lo digas... Sabes que he estado en esta clase los últimos veinticinco años por lo menos; hasta mi prejubilación, y es que este mes termino... del todo."
-"¿Ya?", le digo demostrando mi asombro. -" ¡Cómo pasa el tiempo!"
-"Ni que lo digas... pero tú eres joven todavía para decir eso". Nos sonreímos juntos.
-"Vengo a despedirme de ella".
-"Pues casi que me lo estaba imaginando, fíjate." Nos volvemos a sonreir juntos.
-"La tienes muy bonita". Me dice mientras le echa un firme y preciso barrido con ojos de maestra, de maestra sabia a la que no se le escapa un detalle en su medio natural.
-"Gracias, créeme que me halaga". Le digo de corazón.

Terminando esta última frase por mi boca, asisto maravillado a su lento acercamiento a la pizarra. El silencio en clase es sepulcral y dentro estamos 28 almas metidas. Con paso corto y solemne, como quien se aproxima a un altar, mi todavía compañera se acerca a la que fue su pizarra los últimos veinticinco años hasta casi toparse con ella. Primero la acaricia varias veces, y después la besa susurrándole al oído un gracias que todos hemos oído. Acto seguido se gira de nuevo hacia nosotros para despedirse con voz firme, sin tembleques innecesarios, con voz de maestra de las de verdad, de las de vocación. Y ha cerrado la puerta con suma delicadeza.
Los niños y yo, boquiabiertos, hemos continuado con lo que estábamos haciendo sin comentar nada. Casi que no hacía falta, porque todos, en la medida de nuestras posibilidades, hemos entendido que hemos sido privilegiados testigos de una magnífica representación del amor, del amor por una profesión, del amor por un trabajo bien hecho y edificante para la persona, del amor por la enseñanza...en definitiva del amor por los niños y su educación.

Gracias a tí, maestra y feliz descanso.

lunes, 15 de agosto de 2011

De las vacaciones


Hoy doy por finalizadas mis vacaciones. No es que tenga que incorporarme mañana a las clases, no. Sencillamente es que después de unos cuántos días de casi (siempre alguna vocecilla interna se acaba colando aunque uno se apresure a callarla) total desconexión con cualquier pensamiento referente a la escuela y todo lo que la envuelve han llegado a su fin. Mi mente amparada en el olvido voluntario ha podido por fin triar, triturar, diluir, procesar, olvidar y reconstruir todo lo necesario para volver a estar en óptimas condiciones para el desempeño de mis obligaciones para con mis alumnos. Reparado y recién estrenado, así me siento.

En días como los de hoy me es inevitable recordar lo que fueron parte de mis veranos durante un lustro poco más o menos. Quizás fuera por las condiciones propicias o el azar, o un no del todo consciente
know how o quizás por un poco de todo a la vez; pero lo cierto es que bien pronto aprendí a descansar, a descansar pero de verdad.

Alrededor del uno de agosto, como si de un ritual se tratara, mi tía-abuela llamaba a mis padres preguntándoles si no pensaban mandarme al pueblo con ella unos días para que descansáramos todos un poco de todos (¡Mira que era sabia!)... Aunque yo hoy por hoy no lo recuerde, parece ser que al principio, los primeros años, no me hacía mucha gracia ir. Sin embargo, con aquel tiempo ya extinguido, sí que recuerdo perfectamente el inmenso bien que me hacían aquellos días en diversas facetas de mi vida y cómo acabé esperándolos durante todo el año.

La oferta de mi tía era bien sencilla. Sólo me pedía que hiciera la cama antes de irme, el resto del día era mío. Me cedía el "terrao" (lo que hoy llamaríamos buhardilla) en el que habilitó una cama y un escritorio, por que según ella si me parecía a su hermano (mi abuelo), querría tener un lugar donde apoyarme para escribir. Conseguía una bicicleta para asegurar mi independencia de movimiento y me daba unas llaves con la promesa renovada año tras año de que haría un buen uso de ellas.
Yo me llevaba una mochila bien cargada, pero no de ropa precisamente. Entre media docena de libros (de los que acaba leyendo tres o cuatro) llevaba dos mudas de bañador y camiseta, un vaquero y dos camisas "para salir", efectos de aseo y una radio.Si llevaba algo más no lo recuerdo.
Los días transcurrían entre horas y horas de lectura debajo de algún pino, paseos en bici, baños en la piscina municipal, conversaciones con amigos que nos veíamos de año en año y de los que no sabías absolutamente nada durante once meses (sí, sobrevivía nuestra amistad a pesar de no tener Facebook...;) ); el desenfreno de los cuatro días de Fiestas Patronales solían poner punto y final al periplo anual.

Después de algo menos de quince días allí,me parecía haber estado toda mi vida.
El paréntesis con lo cotidiano era tan marcado, que cuando bajaba del autobús, ya una vez de vuelta, todo me parecía nuevo. Y creo que de eso se tratan las vacaciones: lejos de ser una huída o una negación, es un medio o una oportunidad para reenamorarse de lo cotidiano a partir de su absoluta ausencia programada.

Desde entonces muchísimas cosas han cambiado en mi vida; y aunque con la mente regreso muchas veces, es imposible volver allí. Lo que sí puedo y hago es poner en práctica el concepto de vacaciones que caló en mí durante un aprendizaje que duró cinco o seis veranos.


Todavía me queda esta tarde...Pero a partir de mañana dejaré que mi mente vuelva a proyectar.

P.D La foto que acompaña el texto es la portada de la primera edición de bolsillo publicada por Avance en España del imprescindible título "Gramática de la Fantasía" de Gianni Rodari (una joya para nostálgicos). Fue uno de los libros que leí el último verano en el pueblo; fue el verano de 1995. Este año he vuelto a leerlo y sigue siendo muy, muy recomendable. Si no lo conoces, no dudes en hacerte con uno.

viernes, 22 de julio de 2011

Carta abierta a mis primeros alumnos


De la vocación de las personas poca gente habla , pero miles de jóvenes se encuentran en dicha encrucijada estos días.


Mi primera promoción de alumnos ha terminado su bachillerato este curso escolar. Es curioso, al mirarles encuentro con facilidad natural sus caritas de antaño. Recuerdo al detalle expresiones faciales, temores y genialidades de cada uno de ellos. Para algunas cosas el tiempo parece quedar suspendido. A ellos les dedico esta carta desde el sentimiento de que siempre serán mis alumnos de una manera u otra.

Carta abierta a mis alumnos de infantil de la promoción 1996-1999

Queridísimos alumnos míos,

Una vez dejadas atrás horas de preparación, y diluidos los nervios dedicados a cumplir el trámite de la Selectividad, os encontráis llamando a las puertas de las Universidades del país; no sin antes sortear las décimas que os alejan o no de lo que creéis será vuestra vida. Es sin duda un momento de decisión. Del camino emprendido dependerá qué vida, de entre todas las posibles en paralelo, verá definitivamente la luz.

Personalmente y con ánimo de quitarle hierro al asunto, os diría a cada uno de vosotros que tampoco es para tanto. Al ser humano siempre le queda la posibilidad de rebobinar y de reedificar su existencia, aunque siempre con el permiso del orgullo por un lado y de la sinceridad con uno mismo por otro. Es la versión adulta de una de mis frases favoritas: -"Al colegio uno viene a equivocarse". ¿La recordáis? A mí me sigue valiendo como el primer día.

El camino siempre suele ser más interesante que el propio destino. Es más, a veces es bueno perderse por el camino para asegurarse de la veracidad de la alegría de haber llegado.Por mucho que sopesemos una ruta u otra, el encuentro (aleatorio e imprevisible) determinará dónde al fin descansarán nuestros pies después del recorrido. Por eso es tan importante dedicar tiempo a ponderar bien nuestra dirección con el mapa en la mano, como a prepararse para estar atento a los signos y a ser flexible con uno mismo en medio de la ruta: satisfaced vuestras curiosidades y no le tengáis miedo al lobo... que en realidad hay pocos y no suelen ser tan fieros. Durante la travesía siempre practicad el Carpe diem, es un buen antídoto para los desencantos.

Cierto es que los tiempos que corren no son nada alentadores (mundo laboral), y quizás por ello sois más libres.Ya no existen carreras refugio.Ya ningún papel os asegurará nada. Sólo os tenéis a vosotros mismos, a vuestras ganas de aprender y a vuestras ganas de ser. Elegid pensando en vuestra realización personal. Es más fácil de lo que parece; sólo tenéis que contestar a la pregunta ¿Haciendo qué cada día de mi vida seré feliz?. Y si no os da la nota para entrar a ese lugar de vuestra mente, trenzad una estrategia que os acerque lo más posible a vuestra intuición. Así terminé siendo yo vuestro profe de infantil y no me ha ido mal del todo ;).

Apelad a la vocación, a vuestra vocación. Cuento con que no caeréis en tan zafia trampa de acabar haciendo lo que alguien ajeno a vosotros mismos ha pensado que sería bueno. Admitid consejos, nunca imposiciones cuando lo que está en juego es vuestro día a día. Si todavía no tenéis clara vuestra vocación (hecho totalmente normal a vuestra edad), tengo una cita del mismísimo Aristóteles que os puede encender una luz.La dejo para el final por su calado.

Me conmueve pensar que algunos de vosotros podréis ser mis compañeros a la vuelta de unos pocos de años. Se me antoja la mejor manera de completar un ciclo para un profe de infantil: asistir al proceso de Enseñanza-Aprendizaje de la lectoescritura en unos niños de la mano de alguien a quién uno enseñó en tan crucial aprendizaje de la vida. Sería asistir a la máxima eclosión de mi propia vocación... Aquella que un verano de no hace tanto tiempo yo perseguí un poco pensada y un poco impuesta por las circunstancias, con su ineludible componente azaroso y modificada a cada paso del camino al principio y todavía en movimiento.

Para los que no habéis llegado al final del recorrido formalizado por la historia y la sociedad en la que vivimos, tan sólo deciros que las personas más interesantes e inteligentes que conozco o no llegaron a pisarla o no terminaron en la Universidad aquello que ésta había programado para ellos. No sois menos que nadie, créedme. El valor de las personas está muy por encima (o a veces muy por debajo) de lo que un papelote testifica. Estáis todavía a tiempo de todo, de todo.

Me despido de vosotros deseándoos a todos lo mejor del mundo y la mejor de las suertes.Recibid un enorme abrazo de vuestro profe y contad siempre conmigo para todo lo que esté en mi mano.

Tu vocación reside ahí donde se cruzan tu talento y las necesidades del mundo.

Aristóteles


viernes, 29 de abril de 2011

Elogio al Sentido Común


Quizás sea víctima de mi propia memoria, pero por mucho que busque dentro de ella no alcanzo a encontrar a nadie que se acerque ni por asomo a mi querida tía-abuela en cuanto a concentración de sentido común por centímetro cuadrado de piel se refiere. Sin apenas estudios y con letra infantil pero clara, siempre tenía la opinión justa sin dejarse embaucar por la subjetividad de los lazos de sangre. No daba consejos pero siempre tenía uno si se lo demandaban; no le interesaba la vida de los demás pero pocos detalles se le escapaban: su mirada limpia parecía un escáner tan silencioso como eficaz. Cosas de antaño y de la guerra, tuvo poca ocasión de pisar la escuela. Quizás por eso le daba tanta importancia a la misma, y también quizás por ello mantuvo un sentido común a prueba de tentaciones desde que tuvo uso de razón. Mujer de palabra, actuaba con férrea coherencia por muy cuesta arriba que se le hiciesen algunos hechos. Se le veía feliz. No recurría a artificios para hacerte notar cuánto le importabas... ....Poseía muchas cualidades, de esas que hoy por hoy no se encuentran o por lo menos no se encuentran con tanta facilidad y en esas cantidades.

¿Qué ha pasado para que esta sociedad que entre todos construímos haya abandonado cantidad de buenas prácticas y valores que ya poseía? ¿Qué ha pasado para que la popularización de la formación formal no haya venido acompañada del mantenimiento (como poco) del sentido común? ¿Cuánto daño y sufrimiento personal está suponiendo este abandono inconsciente del sentido común? ¿Nos podemos alejar todavía mucho más del sentido común? (lamentablemente sí, hasta la autodestrucción) ¿Se puede trabajar en la escuela el sentido común? ¿Cómo?... ... ...


Muchas preguntas se abren ante la constatación de un camino desandado y que imperiosamente deberíamos recobrar. La reconquista del SENTIDO COMÚN y su valoración en toda su magnitud debería ser parte de los planes de estudio de esa nueva escuela preocupada en la formación integral de la persona. Atesorar grandes dosis de sentido común en la vida se me antoja un pilar de la propia felicidad... y quizás sólo por eso ya merezca la pena devolverle el sitio que jamás tuvo que perder.


Definición de Sentido Común según la Wikipedia:

Creencias o proposiciones que benefician a la mayoría de la gente de una familia, clan, pueblo y/o nación.





domingo, 17 de abril de 2011

Contrato para maestras de 1923


Ayer de camino a hacer la compra semanal caí en una desternillante sección radiofónica llevada por las Supremas de Móstoles dentro del programa Dos días contigo de Cristina López Schilichting (pinchando en el enlace tenéis el audio en la tercera hora de programa del sábado 16 de abril de 2011). El caso es que pasé unos minutos de fábula... Al principio pensaba que estaban totalmente de broma, pero enseguida me dí cuenta de que hablaban de un contrato real, de una relación laboral que realmente exsitió (y no hace mucho tiempo). Hoy he tenido un ratillo para investigar en la web, y por lo visto es un documento que ya hace tiempo que circula (así que probablemente ya conozcas) y pertenece a la documentación del libro "Maestros y textos" de Apple, Michael W. editado por Paidós en España.

Aquí os dejo la perla:

Esto es un acuerdo entre la señorita ............................, maestra, y el Consejo de Educación y de la Escuela ...................................................., por el cual la señorita ....................... acuerda impartir clases durante el período de ocho meses, a partir del primero de septiembre de 1923. El Consejo de Educación acuerda pagar a la señorita ......................... la cantidad de ($75) mensuales.

La señorita...............................acuerda:
1) No casarse. Este contrato quedará automáticamente anulado y sin efecto si la maestra se casa.
2) No andar en compañía de hombres.
3) Estar en su casa entre las 8:00 de la tarde y las 6:00 de la mañana, a menos que sea para atender una función escolar.
4) No pasearse por las heladerías del centro de la ciudad.
5) No abandonar la ciudad bajo ningún concepto sin permiso del presidente del Consejo de Delegados.
6) No fumar cigarrillos. Este contrato quedará automáticamente anulado y sin efecto si se encontrara a la maestra fumando.
7) No beber cerveza, vino ni whisky. Este contrato quedará automáticamente anulado y sin efecto si se encuentra a la maestra bebiendo cerveza, vino o whisky
8) No viajar en coche o en automóvil con ningún hombre, excepto su hermano o su padre.
9) No vestir ropas de colores brillantes.
10) No teñirse el pelo.
11) Usar al menos dos enaguas.
12) No usar vestidos que queden a más de cinco centímetros por encima de los tobillos.
13) Mantener limpia el aula:
a) Barrer el suelo del aula al menos una vez al día.
b) Fregar el suelo del aula al menos una vez por semana con agua caliente y jabón.
c) Limpiar la pizarra una vez al día.
d) Encender el fuego a las 7:00 de modo que la habitación esté caliente a las 8:00 cuando lleguen los niños.
14) No usar polvos faciales, no maquillarse ni pintarse los labios.


Con el paso del tiempo estas cláusulas producen nuestra risa... aunque no sean nada cómicas.

jueves, 10 de febrero de 2011

Visionarios


La mirada del visionario: agacha la vista para ver el suelo que pisa, al tiempo que levanta su mente al lugar al que se dirige.

Hace unos meses me llevé una grata sorpresa en casa. Entre ropas viejas, al fondo de un armario, apareció una caja donde mi padre guardaba tres regalos de los que le hice en mi infancia para el Día del Padre. Se trata de un pisapapeles decorado con témpera verde y semillas de melón, de una amarillenta cartulina con una poesía escrita de mi puño y letra y un... .... ¡un cenicero de barro!

En la actualidad y aunque los papás de hoy fumen igual o más que los de antaño, es inimaginable proyectar un regalo así. El pensamiento colectivo y extendido dicta la incorrección de un presente de esa naturaleza, a pesar de no hacer tanto tiempo desde que una maestra no imaginara lo alejada que estaba de los valores que llegaban. ¿Qué son treinta años en la historia de la humanidad? Nada y un mundo; a la vista está.

No se me pasa por la cabeza ni por un segundo hacer ni el más mínimo reproche a mi maestra de aquellos años (faltaría más), pero no puedo evitar pensar en ello: ¿Dentro de treinta años cuando mis pequeños alumnos abran la caja de sus recuerdos y esquemas mentales relacionados conmigo y mi labor, qué se encontrarán? ¿Les abré dejado una colección de fósiles anacrónicos e inútiles en el mundo de adultos que les tocará vivir?... Probablemente sí, pero sinceramente espero y deseo que al lado de los ceniceros (testigos de mi falta de pre-visión e intuición) se encuentren también otros tantos objetos luminosos,vivos, útiles y liberadores.

Los maestros debemos pararnos a pensar en clave futura y no temer a jugar a ser visionarios. Educamos para hoy tanto como para mañana; un mañana lo suficientemente lejano como para no pertenecernos del todo, pero del que tenemos la obligación de adivinar sus entresijos, los pilares que lo cimentarán: y es que construimos una catedral que nuestros ojos apenas verán.

miércoles, 26 de mayo de 2010

¡Estamos de estreno!



Para los habituales del jardín el cambio es evidente, pero para los que entráis por primera vez me congratulo en anunciaros que me siento como un niño con zapatos nuevos....y es que... ¡¡¡Tengo mi propia cabecera para el blog!!!

Este cambio se lo debo a mis buenos amigos de www.nomegustaelfutbol.com ( proyecto nuevo pero hecho con mucho amor como ellos mismos dicen) que han tenido la genial idea de regalármelo el día que este blogger se puso una vela más en la tarta de la vida. ¡¡¡GRACIAS!!!

Nos leemos pronto. Un abrazo.

P.D Acompaña esta entrada la interpretación magistral de Fred Astaire del tema Putt´in ont he Ritz, extraída de la película Blue Skies (1946). No he optado por la versión remasterizada a conciencia; me recuerda esos sábados por la tarde de mi infancia junto a mis abuelos. ¡Cómo les gustaban aquellas películas!...y ustedes que lo disfruten.

viernes, 23 de abril de 2010

El arte de contar cuentos


23 de abril Día del libro

Para mí es un día muy significativo. Amo los libros, amo el relato por encima de muchas cosas. A través de los libros aprendemos, soñamos, vemos plasmados pensamientos que a veces tan solo somos capaces de intuir, y por encima de todo vivimos; vivimos experiencias que por las circunstancias de nuestra propia vida nos están vetadas o simplemente nos quedan inalcanzables.

La escuela por suerte siempre ha cuidado que los niños tengan cerca de su mano tan preciados tesoros. Normalmente dentro de cada maestro hay un gran lector, hecho que se traduce en gérmen, en donación a las futuras generaciones que quedan desde el primer momento encargadas de la custodia de ese amor, y que más pronto que tarde tendrán que devolver consciente o inconscientemente para que la rueda no pare.

Un día como hoy merece una recomendación especial y quizás por eso elijo una joya de entre las joyas. Mientras escribo estas notas, tengo entre mis manos un cuarteado y amarillento ejemplar de la cuarta edición del libro "EL ARTE DE CONTAR CUENTOS" de Sara Cone Bryant (Editorial Nova Terra) que tuve el privilegio de escuchar cuando era niño.
Cada noche de viernes cuando acudía a dormir a casa de mi amada y desaparecida tía paterna, ella elegía con esmero un cuento que para mí contaba como nadie más en el mundo era capaz de hacer, abriendo las puertas de mi imaginario, mi entendimiento y mi vivencia. Quizás hoy sería otro si durante todos aquellos años el cuento no hubiera formado parte de mi vida tal y como fue.
Tan grande es mi gratitud que aún hoy (casi treinta años después) me emociona recordar aquella voz que desgranaba una y otra vez la Historia de Billy y su Toro, que siempre fue mi favorito y que hice repetir decenas de veces.

Hoy por hoy, a pesar de la era digital y sus bondades, el cuento sigue siendo el mejor regalo que le podemos hacer a un niño. El 23 de abril es un buen día para recordarlo.


sábado, 10 de abril de 2010

Cuentos, política y valores


Historias del imaginario colectivo de "siempre" cuestionados

En las últimas horas ha saltado una noticia que puede abrir un debate relativamente interesante en foros de seños y profes de infantil.

En una guía (Educando en Igualdad) elaborada por el Ministerio de Igualdad, el Instituto de la Mujer y el sindicato FETE-UGT se pone en duda la conveniencia de difundir en centros escolares cuentos clásicos de Disney como Blancanieves, la Cenicienta o la Bella Durmiente porque los considera sexistas. Al hilo de los titulares y críticas, se han producido ciertas matizaciones desde la plataforma pero creo que la intención inicial es bastante clara.

Os propongo una nueva encuesta para una toma de temperatura de los visitantes del jardin, y transcurridos aproximadamente 15 días colgaré una entrada con los resultados y con mi opinión personal al respecto.

A bote pronto, se me ocurre una pregunta : ¿Esta recomendación la harán extensible a todos los cuentos clásicos o se limitarán a cuestionar los inmortalizados por la industria norteamericana?

Enlaces para obtener las publicaciones del proyecto

Para obtener la guía en cuestión para el profesorado, pincha aquí
Para obtener materiales de la campaña para infantil, pincha aquí
Para obtener la guía dirigida a la educación secundaria, pincha aquí


lunes, 1 de marzo de 2010

El valor del recuerdo (por Rafael Castillejo)

Llegará un día que nuestros recuerdos serán nuestra riqueza.

Paul Géraldy



De la mano de una excelente amiga, me ha llegado otra web que se sirve de los objetos para invocar el recuerdo, y posibilitar el viaje de retorno al propio jardin de la infancia aunque este quede lejano. Su autor, Rafael Castillejo, encabeza así su proyecto recopilatorio:
A veces sueño que regreso a aquellos años y puedo abrazar a mis padres, a mis abuelos, a mi amigo Edmundo, y a toda le gente buena que conocí y un día se marchó.
Os recomiendo su visita http://www.rafaelcastillejo.com/

jueves, 5 de noviembre de 2009

El cumpleaños de un gran proyecto.


El Barrio Sésamo entra en la cuarentuna...
Creo que es la primera vez que el Doodle de Google dedica dos días seguidos a un aniversario. Si no es así por favor que alguien me saque de mi ignorancia ;) .

Tal privilegio nos habla del peso adquirido por el sueño de Jim Henson.

Podemos afirma sin riesgo a equivocarnos que toda una genial "panda" de personajes habitan en el imaginario colectivo desde hace la nada despreciable cifra de 40 años. ¿Cuántas series fueron super hit pero perecieron el mismo día que dejaron de emitirse a diario?... En cambio Barrio Sésamo sigue ahí, inmune al paso del tiempo y homenajeada en la joven plataforma Google. Algo tendrá.

A uno le queda la satisfacción de comprobar, que el buen producto mediático tiene como el buen arte el merecido premio del respeto del tiempo. Pocos, muy pocos gozarán de esas mieles. ¡Larga vida a Tricky!

N.B. En este mismo blog en contrarás entradas anteriores relacionadas con el tema.
Pincha en El Barrio Sésamo o... o en Fraggle Rock.

N.B.bis Prometo algún día una entrada al desaparecido Jim Henson, se la merece.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Héroes del Silencio



Desde la mirada del tiempo

La tribu escolar ya se ha puesto en marcha. Los maestros y maestras han abandonado la quietud casi sacramental del verano para iniciar la dulce y frenética danza de la rutina.Los primeros compases de claves y timbeles hacen chasquear los acomodados huesos de educadores y educandos, completando así la melodía de la vida, de la vida pública en el aula.

No muy lejos de ahí, al mismo tiempo, envueltos en el mismo silencio cómplice de su heroicidad, hay una sección de la tribu que respira tranquila; con la paz que da el conocimiento de saberse con el propio deber cumplido.

Hablo de los mayores de la familia.


Siempre ha sido así, pero hoy por hoy es especialmente cierto: el más mayor de la tribu aporta tanto o más que el adulto más fuerte en plenitud de facultades. En ocasiones, a pesar de su maltrecho cuerpo. Casi todos lo hacen en silencio.


Con su callada labor se convierten en pieza fundamental. Me explico:
Bancos y Cajas de Ahorros recogen en parte el fruto de su esfuerzo en forma de letra hipotecaria. ¿Agún director de sucursal se lo habrá jamás planteado?
Sus nietos y nietas acumulan gran parte del botín en forma de amor maduro.
Tardarán en apreciar el valor de ese tesoro.
Sus hijos e hijas tienen la oportunidad de seguir bebiendo de las bondades de la verdadera gratuidad.

Y por si fuera poco, todo eso con un valor añadido: la inmensa mayoría no devuelve nada, porque sencillamente con ellos nadie lo hizo. Eran otros tiempos, o por lo menos así lo entienden, lo asumen y responden. Grandes, muy grandes.


Desde este rinconcito de la web, valgan estas palabras como ínfimo homenaje a todos esos abuelos y abuelas que con su inmensa generosidad permiten que se mantenga el equilibrio en el seno de la familia, y por extensión en el mismo cimiento de la tribu, del poblado. Tienen toda mi admiración.

Y ahora sí: ¡Feliz otoño! y ¡Felices vacaciones!... se las han ganado y de qué manera ;) .

sábado, 1 de agosto de 2009

Para Jardines de los 70 y 80



Con este largo video youtubero inauguro una nueva etiqueta que tiene como objetivo rebuscar por la red jueguetes, canciones, series etc... que evoquen nuestros propios jardines de la vida. Sí, es una manera de nostalgia, pero sana. Personalmente este video me ha gustado mucho pues en él he encontrado fotografías de juguetes que tuve y que amé... ¡Qué maravillosos viajes nos puede ofrecer la memoria cuando encuentra elementos que la despiertan! Bon voyage.
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